Existen dos modalidades para determinar la cuantía de los pagos fraccionados:

  • en función de la cuota líquida de la última declaración
  • en función de la base imponible del ejercicio (nº 5727 s.).

Con carácter general se aplica la primera modalidad. No obstante, están obligados a aplicar la segunda modalidad los contribuyentes cuyo importe neto de la cifra de negocios haya sido superior a 6.000.000 de euros durante los doce meses anteriores a la fecha en que se inicie el período impositivo.

El resto de contribuyentes tienen la opción de aplicar la segunda modalidad. El ejercicio de esta opción se realiza por la entidad a través de la correspondiente declaración censal (modelo 036), dentro del mes de febrero del año natural en que deba surtir efectos.