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La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, en su sentencia de fecha 27 de septiembre de 2021 ha concluido que no cabe una modificación sustancial de las condiciones de trabajo con efectos retroactivos.

La resolución hace referencia a la demanda presentada por FESIBAC-CGT, FEDERACIÓN DE SERVICIOS, MOVILIDAD Y CONSUMO DE UGT, y FERACIÓN DE SERVICIOS CCOO contra HAYA REAL ESTATE, S.A.U, sobre conflicto colectivo por modificación sustancial de condiciones de trabajo, concretamente la retribución variable.

El texto de esta sentencia determina si el empresario puede, en fechas posteriores, alterar las condiciones que definían sistema y forma de percibo de la retribución variable en el año en vigor.

En este sentido, es importante referir que la modificación sustancial de las condiciones de trabajo es aquella que altera y transforma los aspectos fundamentales de la relación laboral, entre ellas, las previstas en la lista «ad exemplum» del art. 41.2 del Estatuto de los Trabajadores (en adelante, “ET”) pasando a ser otras distintas, de un modo notorio, mientras que cuando se trata de simples modificaciones accidentales, éstas no tienen dicha condición, siendo manifestaciones del poder de dirección y del «ius variandi» empresarial.

Con todo ello, la sentencia objeto de análisis, en su fundamento jurídico sexto, dictamina que el artículo 41 ET cuando contempla la facultad empresarial de modificar sustancialmente condiciones de trabajo (en lo sucesivo “MSCT”), lo hace con el objetivo de reparar alguna causa económica, técnica, organizativa y de producción (ETOP), que impida el correcto desarrollo de la actividad empresarial, pero “en ningún caso la MSCT, puede eludir compromisos ya adquiridos en el pasado”. De la misma manera, el ordenamiento jurídico no contempla que el deudor (el empresario) pueda verse exonerado del cumplimiento de las obligaciones contractuales que ya se han ido incorporando al patrimonio del acreedor.

A su vez, en este asunto se hace referencia a la cláusula rebus sic stantibus. De este modo, los presupuestos para que dicha cláusula se pueda hacer valer consisten en: a) una alteración extraordinaria de las circunstancias, b) una desproporción desmesurada, y c) sobrevenir eventualidades radicalmente imprevisibles.

A estos efectos, con ello, la parte demandada invocando dicha cláusula, pretende hacer valer que la referida no puede aducirse como consecuencia de la COVID-19, “ya que no puede ignorarse que en el marco de las relaciones laborales presupuestos como el indicado […], pueden justificar la concurrencia de una causa ETOP, y el deducido ajuste de las condiciones contractuales en los términos establecidos bien en el artículo 51 del ET (del despido colectivo), bien en el artículo 41 del ET, pero en ningún caso, validaría actuaciones empresariales adoptadas de manera unilateral y con efectos retroactivos sin seguir los cauces legalmente establecidos.”

Por todo ello, la Sala estimó la demanda formulada, dejando, asimismo, sin efecto la decisión empresarial, por la que suprime con carácter retroactivo el pago de la retribución variable correspondiente al ejercicio del año 2020 al colectivo de trabajadores.

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