Ante la llegada del fin del ejercicio, las sociedades de capital disponen de diversas herramientas para tratar de reequilibrar su situación patrimonial y evitar incurrir en causa de disolución por pérdidas.

Recordemos el régimen general que establece la Ley de Sociedades de Capital a este respecto: es causa de disolución de las sociedades de capital que las pérdidas dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que éste se aumente o se reduzca en la medida suficiente, y ello siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso. Así, según el artículo 363 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital, es causa de disolución:

  • Por pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que éste se aumente o se reduzca en la medida suficiente, y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso.

En tal situación, antes de que se cierre el ejercicio social, es posible que las sociedades de capital adopten decisiones que puedan evitar incurrir en la mencionada causa de disolución. Entre las herramientas al alcance de las sociedades podemos destacar las siguientes:

  • Aumento de capital a valor nominal.
  • Aumento de capital con prima de asunción/emisión.
  • Aportación de socios a patrimonio neto.
  • Concesión de préstamos participativos a la sociedad.